Un estudio en Estados Unidos evaluó una técnica de radiación cerebral de alta precisión para tratar la depresión resistente. Los primeros resultados mostraron una reducción de los síntomas, aunque se necesitan más estudios para confirmar su eficacia.
Una técnica que actúa sobre un circuito específico del cerebro
La investigación incluyó a 20 personas con depresión resistente al tratamiento, es decir, pacientes cuyos síntomas persistieron después de haber recibido al menos dos tratamientos con antidepresivos.
Los participantes ya habían probado distintas alternativas, entre ellas medicamentos, terapia cognitiva, ketamina, estimulación magnética transcraneal y terapia electroconvulsiva. Algunos también habían sido sometidos a intervenciones cerebrales invasivas.
La técnica estudiada se denomina capsulotomía radioquirúrgica estereotáctica. Utiliza radiación altamente focalizada para generar una pequeña lesión en una zona profunda del cerebro vinculada con circuitos relacionados con el estado de ánimo y el trastorno obsesivo-compulsivo.
A diferencia de una intervención quirúrgica convencional, el procedimiento no requiere realizar incisiones ni colocar electrodos o dispositivos.
Qué observaron los investigadores
De los 20 participantes, 14 presentaban pensamientos suicidas antes del tratamiento. Después de la intervención, esa cifra se redujo a uno, según los resultados presentados por el equipo.
Entre los pacientes evaluados mediante una escala para medir los síntomas depresivos, el 89% registró algún grado de mejoría, mientras que la reducción media de las puntuaciones fue del 53% entre los 18 participantes evaluados.
Los beneficios se mantuvieron durante un período de seguimiento cuya mediana superó los tres años, aunque los investigadores aclararon que el tamaño reducido del estudio limita las conclusiones que pueden extraerse.
También analizaron los efectos sobre la cognición
Uno de los aspectos observados fue si el procedimiento podía producir alteraciones neurológicas o cognitivas.
Según el equipo, los participantes no presentaron déficits neurológicos, apatía ni cambios de personalidad después del tratamiento. Tampoco encontraron evidencia de deterioro cognitivo.
Los efectos adversos registrados fueron leves en los casos informados: tres pacientes tuvieron dolores de cabeza o mareos, mientras que otros dos presentaron cambios en el tejido cerebral que se resolvieron después de recibir tratamiento con esteroides.
Los resultados todavía son preliminares
Los propios investigadores señalaron una limitación importante: el estudio no contó con un grupo de comparación, por lo que sus resultados no permiten demostrar que la radiación haya sido la causa directa de la mejoría observada.
Además, los resultados fueron presentados en la reunión anual de la Sociedad Americana de Oncología Radioterápica (ASTRO) y todavía no habían sido publicados en una revista científica revisada por pares.
Por ese motivo, especialistas que no participaron del trabajo remarcaron que serán necesarios ensayos más amplios antes de determinar qué lugar podría ocupar esta técnica dentro del tratamiento habitual de la depresión resistente.
