La Justicia concedió al músico Natanael Alvarenga, conocido como Callejero Fino, la prisión domiciliaria con monitoreo electrónico. La decisión modificó la calificación del hecho a portación ilegal de arma de guerra atenuada y tuvo en cuenta, entre otros elementos, las amenazas que el cantante había denunciado por parte de su exmanager.
La Justicia otorgó la prisión domiciliaria a Callejero Fino, quien permanecía detenido desde el 30 de agosto en el marco de una causa por la portación de un arma de fuego.
El beneficio se hará efectivo una vez que la resolución quede firme y se instale la tobillera electrónica. Hasta entonces, se dispusieron controles policiales semanales y en horarios discontinuos. El músico deberá permanecer dentro de los límites de su domicilio y el beneficio podría ser revocado si incumple las condiciones establecidas.
El arma secuestrada durante un control
Callejero Fino fue detenido cuando circulaba por la zona de Villa La Ñata, en Tigre, a bordo de una Volkswagen Amarok que no tenía colocadas las chapas patentes.
Durante el procedimiento, los efectivos encontraron una pistola Glock calibre .40 con 12 municiones en el panel de la puerta del conductor. La pericia balística determinó que el arma estaba apta para disparar y que tenía la numeración suprimida.
En un primer momento, la defensa había sostenido que el músico desconocía la existencia del arma y planteó que podía tratarse de una pistola perteneciente a otra persona. Sin embargo, la investigación reconstruyó los movimientos de la camioneta durante las 48 horas anteriores a la detención y, según la fiscalía, Callejero Fino fue la única persona que la condujo durante ese período.
Cambio en la calificación del delito
La jueza rechazó el pedido de la defensa para considerar el hecho como tenencia ilegal de arma, una figura diferente a la portación.
El tribunal entendió que el músico circulaba por la vía pública con el arma a su alcance y en condiciones de uso inmediato. Por ese motivo, la imputación quedó establecida como portación ilegal de arma de guerra atenuada.
Las amenazas denunciadas y la prisión domiciliaria
Entre los elementos considerados para definir el nuevo régimen de detención estuvieron las amenazas que Callejero Fino había denunciado por parte de su exmanager y la evaluación de los riesgos procesales existentes en la causa.
La defensa había solicitado reemplazar la prisión preventiva por una medida morigerada en el domicilio del músico, ubicado en Pilar. El fiscal Cosme Iribarren no se opuso a esa posibilidad y consideró que los riesgos procesales podían ser controlados mediante mecanismos como el monitoreo electrónico y presentaciones periódicas.
La resolución también tuvo en cuenta que la pareja y la madre del cantante se presentaron en la audiencia y asumieron el compromiso de recibirlo y acompañarlo, además de un informe socioambiental favorable sobre el domicilio.
La causa continúa en trámite y Callejero Fino permanecerá bajo prisión domiciliaria mientras avanza la investigación judicial.
