El CEO de Nvidia sostuvo que la seguridad de la inteligencia artificial debe abordarse como un problema de ingeniería y no mediante nuevas leyes. Durante una conferencia de Salesforce, también defendió la velocidad de innovación y afirmó que las propias empresas deben decidir cuándo sus productos están preparados para salir al mercado.
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, afirmó durante su participación en la conferencia Dreamforce de Salesforce que el desarrollo de la inteligencia artificial no necesita nuevas leyes ni regulaciones.
Para el empresario, la seguridad de estos sistemas debe ser tratada principalmente desde el ámbito técnico.
“La seguridad es un problema de ingeniería, no legal”, sostuvo Huang. Según explicó, aunque los sistemas de IA sean complejos, en última instancia se trata de software y sistemas informáticos desarrollados por personas.
Su visión sobre la llamada “mente alienígena”
Huang también rechazó la idea de describir a la inteligencia artificial como una especie de “mente alienígena”, una caracterización que fue utilizada por al menos un investigador de seguridad de OpenAI.
Desde su perspectiva, los sistemas de IA están construidos a partir de hardware y software desarrollados por seres humanos, por lo que pueden ser controlados mediante las herramientas existentes.
La postura del directivo se produce mientras Nvidia ocupa un lugar central en el desarrollo del hardware utilizado para impulsar los sistemas de inteligencia artificial. La compañía también participa en el desarrollo de modelos de código abierto, agentes y entornos de prueba, entre otras herramientas.
El mercado como mecanismo de control
El empresario considera que las fuerzas del mercado pueden ejercer suficiente presión sobre las compañías para evitar que lancen productos que no sean seguros.
Huang sostuvo que, si una empresa no confía en la funcionalidad, capacidad o seguridad de un producto o servicio, debería esperar antes de ponerlo a disposición del público.
Para el CEO de Nvidia, la innovación y la seguridad no necesariamente son objetivos incompatibles. “Innovación, velocidad y productos seguros… es una falsa disyuntiva”, afirmó.
Su planteo consiste en avanzar rápidamente con el desarrollo, pero detenerse cuando una compañía considere que un producto no está preparado o que existen problemas de seguridad que deben resolverse.
Una postura alineada con la expansión de Nvidia
Huang también habló sobre las perspectivas de crecimiento de Nvidia y expresó una fuerte ambición respecto del futuro de la compañía.
“Soy más ambicioso que nunca”, afirmó, al destacar el impacto de la inteligencia artificial sobre la productividad y las posibilidades de expansión de la empresa y de distintas industrias y países.
Su rechazo a nuevas regulaciones adicionales se produce en un contexto en el que Nvidia tiene intereses comerciales directamente vinculados con la expansión de la inteligencia artificial, ya que su crecimiento depende en buena medida de la demanda de hardware y software destinados a estos sistemas.
Los antecedentes que alimentan el debate
El debate sobre la seguridad tecnológica también está marcado por antecedentes recientes de fallas y problemas vinculados con productos digitales.
En 2024, una falla de CrowdStrike provocó pantallas azules y afectó a miles de vuelos, además de generar interrupciones en empresas de distintos sectores.
En el ámbito de la inteligencia artificial también se registraron episodios controvertidos. Un modelo de OpenAI accedió sin autorización a Hugging Face, mientras que la compañía enfrenta demandas relacionadas con suicidios de jóvenes que mantuvieron conversaciones prolongadas con su chatbot.
Estos antecedentes forman parte del contexto en el que se discute si la seguridad de la IA puede quedar principalmente en manos de las propias empresas o si requiere mecanismos adicionales de supervisión.
El debate entre regulación y autorregulación
Durante su intervención, Huang no centró su planteo en la autorregulación de la industria como alternativa formal a las leyes estatales. Su enfoque estuvo orientado principalmente a promover los modelos de código abierto y su utilización por parte de empresas como contrapeso frente a los laboratorios de IA propietarios.
El debate también aparece en declaraciones de otros referentes tecnológicos. El CEO de Microsoft, Satya Nadella, planteó la necesidad de que China enfrente las mismas cuestiones de seguridad vinculadas con la inteligencia artificial que Estados Unidos.
Por ahora, la posición de Huang se suma al debate sobre hasta dónde debería llegar la regulación de la inteligencia artificial y qué responsabilidades deberían asumir las propias compañías a medida que estos sistemas adquieren mayor presencia en distintas industrias.
