La movilización del jueves 15 de octubre estuvo marcada por incidentes entre grupos de manifestantes y fuerzas federales en las inmediaciones del Parlamento. Hubo lanzamiento de piedras, gases lacrimógenos, balas de goma y un camión hidrante. El acto universitario se desarrolló en paralelo, con el reclamo de que el Gobierno cumpla la Ley de Financiamiento Universitario.
La quinta Marcha Federal Universitaria en Buenos Aires terminó con graves incidentes en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Durante más de dos horas, grupos de manifestantes arrojaron piedras y otros proyectiles contra los efectivos que custodiaban el vallado, mientras que las fuerzas federales respondieron con gases lacrimógenos, balas de goma y un camión hidrante.
El operativo concluyó con 31 personas detenidas y ocho efectivos heridos, pertenecientes a Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía Federal, según el balance difundido durante la jornada.
Cómo comenzaron los enfrentamientos
Los disturbios se registraron en la zona de la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, minutos antes del acto central de la movilización.
De acuerdo con los reportes del operativo, grupos de manifestantes comenzaron a arrojar piedras, cascotes y otros objetos contra el cordón de seguridad ubicado detrás de las vallas metálicas. También se registraron daños en bancos, veredas y otros elementos del espacio público.
Ante la escalada, Gendarmería reforzó su presencia y respondió con gases lacrimógenos y balas de goma. Posteriormente, un camión hidrante intervino en el cruce de Rivadavia y Entre Ríos para dispersar a quienes participaban de los enfrentamientos.
La situación obligó a varias personas a retirarse de las calles cercanas. Algunos comercios bajaron sus persianas y la lluvia intensa complicó aún más la permanencia en la zona.
El gas llegó al interior del Congreso
Los efectos de los gases lacrimógenos también se sintieron dentro del edificio legislativo. Según fuentes parlamentarias, varios diputados debieron retirarse de distintos sectores del Palacio Legislativo tras experimentar malestar. Entre ellos se encontraba la diputada Cecilia Moreau.
Durante los enfrentamientos también se registraron agresiones contra los efectivos. Según fuentes policiales, tres integrantes de Gendarmería y uno de Prefectura resultaron lesionados por el impacto de objetos contundentes.
El Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) informó que asistió a dos personas durante los incidentes. Un hombre adulto fue atendido en el lugar, mientras que una mujer de 57 años, que presentaba síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular, fue trasladada al Hospital Ramos Mejía.
La marcha reclamó el cumplimiento de la ley universitaria
Mientras se desarrollaban los enfrentamientos en uno de los sectores, el acto central de la movilización comenzó alrededor de las 16 en la Plaza del Congreso, con la participación de representantes universitarios, gremios docentes y organizaciones estudiantiles.
El reclamo principal fue la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, cuya implementación continúa en disputa con el Gobierno nacional.
La protesta coincidió con una sesión en la Cámara de Diputados en la que sectores de la oposición intentaron reunir el quórum necesario para debatir la derogación del DNU 70/2023. La sesión no pudo avanzar por falta de quórum.
El Gobierno cuestionó los disturbios
El posteo de Monteoliva.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, cuestionó a quienes protagonizaron los enfrentamientos a través de un mensaje publicado en redes sociales. Sostuvo que el derecho a manifestarse no habilita a ejercer violencia y advirtió que quienes agredan a las fuerzas de seguridad o dañen bienes públicos deberán responder ante la Justicia.
Los incidentes se produjeron durante una movilización que reunió a estudiantes, docentes, trabajadores universitarios y distintas organizaciones para exigir respuestas sobre el financiamiento de las universidades públicas. Los enfrentamientos con las fuerzas federales marcaron una jornada en la que el reclamo educativo convivió con episodios de violencia en las calles cercanas al Congreso.
