La consecuencia de esas modificaciones llevaron al derechazo cruzado de Enzo a los 85, que se transformó en el 1-1. Un festejo a lo 'Topo Gigio' y creer que se podía ganar empujado por su gente. Como contra Cabo Verde, Egipto y Suiza. La Selección que nunca se da por vencida y que esta vez se reencontró con su mejor versión en el momento adecuado.
La alegría de Lautaro Martinez tras lograr su gol soñado desde niño.
Ya corrían los 9 minutos de descuento. El poste se lo negó por segunda vez a Alexis Mac Allister, pero la pelota le cayó a Leo. Y de la derecha del 10 salió un centro perfecto para la cabeza de Lautaro Martínez. El Toro es sinónimo de gol aunque tenga pocos minutos.
Todos los abrazos fueron para el 10, que hasta volvió a ser levantado en andas. A los 39 años, el capitán, líder y emblema de la Albiceleste volverá a jugar una final del mundo.
Nunca se puede subestimar el corazón de un campeón. Y si encima recupera la identidad y se entienden los que tan bien juegan a la pelota, tiene motivos para ilusionarse con conseguir todavía más gloria.
















