Especialistas del Reino Unido reclamaron al Gobierno que revise la utilización de tabletas y computadoras en las aulas. Advierten sobre un posible aumento de la miopía infantil, menos interacción cara a cara y dificultades en el desarrollo del lenguaje, mientras las autoridades preparan nuevas pautas para limitar la exposición digital.
Más de 150 médicos, pediatras y especialistas británicos firmaron una carta abierta dirigida a las autoridades educativas y sanitarias del Reino Unido para pedir una revisión del uso de dispositivos digitales en las escuelas.
Los profesionales sostienen que la incorporación generalizada de tabletas, computadoras portátiles y pizarrones interactivos puede afectar la salud visual y el desarrollo del lenguaje de los niños cuando desplaza otras actividades fundamentales, como el juego al aire libre y la interacción personal.
El reclamo surge en un contexto de preocupación por el aumento de la miopía infantil. Un análisis de 276 estudios, que reunió datos de 5,4 millones de participantes, estimó que la proporción de niños y adolescentes con esta condición pasó del 24% en 1990 al 36% en 2023. La proyección señala que podría alcanzar al 40% para 2050.
El tiempo frente a las pantallas y el riesgo de miopía
Según los especialistas, el uso prolongado de dispositivos puede contribuir al desarrollo de problemas visuales, especialmente cuando reduce el tiempo que los chicos pasan al aire libre y expuestos a la luz natural.
La carta cita una investigación realizada en Corea del Sur con 335.524 participantes, que encontró que cuatro horas diarias de exposición a pantallas se asociaban con un riesgo de miopía casi dos veces mayor. Otros estudios mencionados por los profesionales estimaron que cada hora adicional de uso digital se relaciona con un incremento del 21% en la probabilidad de desarrollar esta afección.
La miopía no tiene cura definitiva y puede aumentar el riesgo de desarrollar otras enfermedades oculares en la adultez. No obstante, los resultados sobre el uso de pantallas deben interpretarse considerando otros factores, como la actividad al aire libre, la edad y los hábitos visuales.
También preocupa el desarrollo del lenguaje
Los médicos advierten que la exposición prolongada a dispositivos puede reducir las oportunidades de conversación entre niños y adultos, fundamentales para adquirir vocabulario y desarrollar habilidades comunicativas.
La carta sostiene que un niño de tres años que pasa tres horas diarias frente a una pantalla podría perder cerca de 194 intercambios conversacionales y 1.139 palabras pronunciadas por adultos al día.
Los firmantes también expresaron preocupación por los chicos con necesidades educativas especiales, que, según señalan, pueden ser derivados con mayor frecuencia a herramientas digitales ante la falta de recursos en algunas escuelas.
El Gobierno prepara nuevas directrices
Ante los reclamos, el Departamento de Educación británico informó que trabaja en nuevas recomendaciones sobre el tiempo de exposición a pantallas para niños y adolescentes de entre 5 y 18 años.
La médica del Servicio Nacional de Salud británico (NHS) Becky Foljambe, fundadora de la organización Health Professionals for Safer Screens, cuestionó que las familias no hayan tenido suficientes posibilidades de elegir frente a la expansión de la tecnología en las aulas. La especialista remarcó la importancia de preservar el sueño, la salud visual, el descanso y el pensamiento crítico durante la infancia.
El debate se produce después de que Inglaterra implementara, en junio, una prohibición del uso de teléfonos inteligentes durante la jornada escolar.
El desafío de encontrar un equilibrio
El reclamo de los especialistas no se limita a los dispositivos utilizados con fines recreativos, sino que apunta también al tiempo dedicado a la tecnología dentro del sistema educativo.
La discusión plantea cómo aprovechar las herramientas digitales para aprender sin desplazar actividades esenciales para el desarrollo infantil, como la lectura en papel, el movimiento, el juego al aire libre y las conversaciones presenciales.
Los médicos piden reducir el uso excesivo de pantallas y establecer pautas claras para proteger la salud y el desarrollo de los niños.
