Para la funcionaria la satisfacción es doble ya que no se pudo contar con un apoyo franco de la nación y por el escepticismo de quienes no le tenían fe a la propuesta en poder desarrollarla.
“Muy contentos, una comunidad comprometida es difícil de vencer en estos momentos tan complejos. Además es una organización que está muy aceitada con los expositores, con quienes la realizan, los emprendedores y todos los que participan en cada una de las fiestas. Lo importante es generar el recurso, entonces cuando hablamos de que la fiesta puede armarse lo hacemos organizadamente, de manera prolija y demás, primero tenemos que pensar como promocionar para que todo el público nos conozca. Que mucha gente y cada vez más conozca nuestra fiesta y de esa manera generar el recurso económico que tanto precisa nuestra comunidad en temporada baja”, precisó.
Mientras y lejos de dormirse en los laureles, Gesell ya está pensando en la participación en la FIT y lo relacionado a la fiesta de la diversidad. Es evidente que la comunidad geselina ha marcado un camino difícil de igualar no solo por la trascendencia puertas afuera sino, como en este caso, por el apropiamiento de la comunidad toda que disfrutó este último fin de semana, aunque no fuera largo.
