Daiana Balmaceda fue arrestada junto a otros 14 penitenciarios tras una investigación iniciada por la Comisión Provincial por la Memoria. Cuatro detenidas declararon y sus testimonios fueron considerados creíbles por la fiscalía.
La Policía Federal detuvo a Daiana Belén Balmaceda, quien se desempeñaba como jefa de vigilancia y tratamiento del penal de mujeres de Magdalena, en el marco de una investigación por presuntas torturas y abusos sexuales contra personas privadas de la libertad.
El operativo se realizó este martes, luego de un pedido del fiscal Álvaro Garganta, quien investiga los hechos ocurridos el 3 de junio, después de una fuerte represión dentro del establecimiento penitenciario a raíz de una pelea registrada en la celda número 3.
Junto a Balmaceda fueron detenidos otros 14 agentes penitenciarios, entre ellos integrantes de la estructura jerárquica del penal. La causa se inició a partir de una denuncia presentada por la Comisión Provincial por la Memoria y la fiscalía prevé indagar a los acusados.
Los testimonios que complican a Balmaceda
Según la imputación fiscal, Balmaceda habría tenido una participación activa y directa durante los hechos investigados. Cuatro detenidas brindaron testimonios que fueron considerados creíbles y se convirtieron en una de las principales evidencias en su contra.
Una de las denunciantes relató que Balmaceda le ordenó arrodillarse mientras otra penitenciaria le bajaba los pantalones. Según su declaración, la jefa de vigilancia le habría exigido que besara sus botas, mientras la amenazaba y le ordenaba permanecer en silencio.
Otra detenida aseguró que fue trasladada por la fuerza a la denominada leonera y que, mientras se encontraba esposada, varias penitenciarias comenzaron a golpearla. De acuerdo con su relato, Balmaceda habría participado de la agresión y le habría pisado la cabeza.
La mujer también declaró que, después de advertirle que le colocaría una media en la boca si continuaba gritando, Balmaceda habría cumplido con la amenaza.
Acusaciones por abusos sexuales
Los testimonios también incluyen acusaciones de violencia sexual.
Una de las detenidas afirmó que fue desnudada y obligada a arrodillarse mientras se encontraba rodeada por personal penitenciario. Posteriormente, según su declaración, habría sido sometida a un episodio de sumersión reiterada de la cabeza bajo el agua, mientras Balmaceda presuntamente intervenía y realizaba amenazas.
La misma denunciante aseguró que posteriormente sufrió una agresión sexual por parte de cuatro agentes masculinos y que comenzó a convulsionar durante el episodio.
Otra mujer relató un presunto abuso ocurrido dentro de un aula del establecimiento. Según su declaración, Balmaceda le habría bajado la ropa y realizado una agresión sexual mientras otro funcionario le inmovilizaba las piernas.
Las denuncias y los disturbios por el presunto abuso sexual a detenidas en el penal de mujeres de Magdalena.
Balmaceda, acusada como coautora
De acuerdo con la imputación, el fiscal Garganta atribuye a Balmaceda torturas y abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante, agravado por su condición de funcionaria de una fuerza de seguridad.
En uno de los hechos investigados, la fiscalía la señala como coautora de una violación, mientras que en otro le atribuye participación necesaria en el abuso.
La investigación continúa con los demás agentes detenidos y con el análisis de las pruebas incorporadas al expediente. La situación procesal de Balmaceda y del resto de los acusados deberá definirse a partir de las declaraciones y de las restantes medidas judiciales.
