Investigadores de Israel desarrollaron un modelo de inteligencia artificial capaz de analizar mamografías de rutina y detectar patrones asociados a enfermedades cardiovasculares. El sistema identificó antecedentes de ACV con un 86% de fiabilidad, aunque todavía necesita validación antes de llegar a la práctica clínica.
Una mamografía que también podría mirar el corazón
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tel Aviv descubrió que las mamografías podrían contener información relacionada con la salud cardiovascular de las mujeres. Mediante inteligencia artificial, el modelo logró reconocer patrones vinculados con distintas enfermedades cardíacas sin necesidad de realizar un estudio de imágenes adicional.
Los resultados fueron presentados durante el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), celebrado en Múnich.
La investigación parte de un problema relevante: las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre las mujeres a nivel mundial, pero con frecuencia son diagnosticadas de manera tardía.
Analizaron casi 100.000 mamografías
El equipo estudió 97.364 mamografías correspondientes a 29.921 mujeres, con una edad promedio de 54 años. Las imágenes fueron comparadas con los antecedentes clínicos de las pacientes para identificar patrones relacionados con distintas enfermedades.
Entre las mujeres analizadas, el 16% tenía hipertensión, el 2,5% presentaba enfermedad coronaria y otro 2,5% había sufrido un accidente cerebrovascular (ACV).
A partir de estos datos, los investigadores entrenaron un modelo de aprendizaje automático para detectar señales asociadas con esas condiciones.
El resultado más destacado correspondió al ACV: la IA logró identificar a mujeres que habían sufrido uno con una fiabilidad del 86%. Para la hipertensión alcanzó el 79% y para la enfermedad coronaria, el 78%.
Los resultados se mantuvieron similares independientemente de la edad de las pacientes y de si tenían o no un diagnóstico de cáncer.
Los hallazgos se presentaron en el congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología en Múnich, el mayor evento mundial sobre enfermedades del corazón. (Europa Press)
Una herramienta que aprovecharía estudios ya existentes
Una de las principales ventajas del método es que no requeriría realizar una nueva prueba de imágenes. Las mamografías ya forman parte de los controles preventivos de millones de mujeres, por lo que la IA podría aprovechar estudios realizados originalmente para detectar cáncer de mama y obtener, al mismo tiempo, información relacionada con el riesgo cardiovascular.
La doctora Viana Copeland, responsable de la presentación del estudio, señaló que esta posibilidad podría convertirse en una estrategia escalable para detectar enfermedades cardíacas de manera más temprana.
Además, el hecho de que muchas mujeres se realicen mamografías durante la mediana edad permitiría identificar posibles señales de riesgo cardiovascular en una etapa en la que todavía pueden implementarse medidas preventivas.
Todavía falta validar la tecnología
Los resultados fueron considerados prometedores por especialistas, aunque todavía existe un paso fundamental antes de utilizar esta herramienta de manera generalizada: demostrar su precisión y fiabilidad en investigaciones posteriores y en condiciones clínicas reales.
Elena Arbelo, integrante del comité de comunicación de la ESC, destacó que una mamografía podría eventualmente convertirse en una “ventana” hacia la salud cardiovascular, pero remarcó la necesidad de avanzar desde la experimentación hasta una implementación clínica segura.
Si los resultados son confirmados por nuevos estudios, esta tecnología podría permitir que un mismo estudio utilizado para detectar cáncer de mama también contribuya a identificar de manera temprana enfermedades cardiovasculares, ampliando el alcance de los programas de prevención.
