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Domingo 03 de Mayo de 2026 |
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03/05/2026 - ESPECTACULOS
Natalia Ramírez y Lorna Cepeda, del fenómeno de Betty, la fea al teatro porteño: “En Argentina se come delicioso donde sea” Las actrices colombianas, que ganaron fama internacional gracias a sus papeles en la telenovela que batió récords cómo la más vista en el mundo. Su llegada a Buenos Aires con la comedia Muertas de risa. Desde que se emitió en 1999 el primer capítulo de Betty, la fea, la vida de Lorna Cepeda y Natalia Ramírez fue un antes y un después. Sus personajes, que revivieron en la serie de Prime Video, Betty La fea: la historia continúa, siguen siendo amados gracias a la química inoxidable de sus actrices. Convertidas en un tándem, las figuras colombianas se preparan para regresar a la Argentina en calle Corrientes con Muertas de risa, una comedia que las tiene girando por todo el mundo. “Es una maravilla sentir este amor de la gente”, se sinceran, sorprendidas por la popularidad que tienen entre los millennials y centennials. Porque Patricia Fernández, o “La Peliteñida”, y Marcela Valencia, sus creaciones, no solo respiran en las plataformas y en las repeticiones que la telenovela creada por Fernando Gaitán, una institución del culebrón latinoamericano, tiene por todo el globo. Ahí están los memes y los videos virales como fragmentos de esa vigencia con sus frases: “La pobreza me está respirando aquí en la nuca, Marce”, “desgraciado” y “porque hay una cosa que yo tengo y tú no tienes y se llama dignidad”, solo por nombrar algunos de sus momentos más festejados en las redes. El próximo 20 de mayo en el Teatro Broadway, las intérpretes celebrarán su vínculo con el público argentino, país que conocieron con mayor profundidad en los meses en los que grabaron Dr. Amor, tira junto a Arturo Puig que se vio en El Trece en 2003. “Estuvimos el año pasado con la obra y esperamos que la gente lo pase igual o mejor”, afirma Lorna, entusiasmada —¿Tienen algún plan recurrente cuando vienen a Argentina? ¿Qué les gusta de la gastronomía local? Lorna: ¡Alfajores, facturas! Yo que soy más dulcera, eso me encanta. Las mollejitas. Siempre que voy allá como mollejitas con limón. Uy, qué rico, qué rico. Natalia: A mí me encanta la entraña. Las supremas, las milanesas. ¿No te parece genial que en cualquier parte tú puedes comer bien rico, delicioso? —¿De qué se trata la obra y cómo se renueva esa química, al conocerse tanto, arriba del escenario? N: Además de la química y la sinergia que tenemos Lorna y yo, esta es una obra escrita y dirigida por Juan Ricardo Gómez, un gran escritor. Es la historia de dos mujeres que se encuentran en la morgue para reconocer un cadáver, y resulta que ese cadáver termina siendo el amor de las dos, su ser querido, sin saber de la existencia de la otra. Mientras definimos qué papel juega cada una de nosotras, pasan muchas circunstancias con peleas, risas y llanto. Hay una avalancha de situaciones que hacen parte de la tragicomedia, y es lo que genera la risa. —¿Cómo viven ese cariño que el público sigue teniendo por ustedes, por los personajes de Betty, la fea, y que llegan al teatro? L: Imagínate, es una maravilla sentir este amor de la gente. Es que la gente es muy linda, muy bonita. N: Y Argentina, sobre todo. L: ¿Sabes qué es lo bonito de todo esto? Esta telenovela y esta serie que hicimos las nuevas generaciones la ven y la siguen viendo. Es muy impactante para nosotras ver como desde niños de 8 hasta chicos de 35 años, generación en generación, siguen viendo Betty. El amor que recibimos siempre ha sido generacional. Es una gran bendición haber estado ahí. —¿Qué piensan sobre el impacto de Betty, la fea frente a la imagen internacional de Colombia y la gran tragedia del narcotráfico? N: Mira, el flagelo del narcotráfico y las herencias de Pablo Escobar, de Gacha y de los grandes narcotraficantes de Colombia se ven opacados por una telenovela nacional que termina convirtiéndose en un fenómeno internacional y cambiándole la imagen a Colombia. Fernando Gaitán, sin disparar una bala, sin groserías y sin mostrar un desnudo en una novela como Yo soy Betty, la fea, logra tener un alcance en las familias de todos los latinoamericanos, y de parte del mundo. 170 países, con una imagen que nos permite, además de Juan Váldez, que es nuestro café maravilloso, permite otra imagen diferente. Fue un honor y un orgullo para nosotros poder representar a nuestro país bajo ese esquema. —¿A qué relacionan el furor de los últimos años por las narconovelas y que la industria audiovisual se vuelque a contar estas historias? N—Eso depende del consumidor. Realmente funcionan porque las ven. Si nadie las viera, pues no. Yo personalmente pienso que es una apología al delito. Y no puedo decirte “de esta agua no beberé” ni juzgar a mis compañeros que sí participaron en las series, porque de todos modos están contando una historia. Infortunadamente es una historia dolorosa para el país. También la frase famosa de Pablo Escobar de “el pueblo que no tiene memoria repetirá su historia”, no sé si ha funcionado muy bien. Una de las escenas más recordadas de la telenovela de 1999 con las actrices en su roles de Patricia Fernández y Marcela Valencia (Video: RCN)—¿Qué recuerdos tienen de Fernando Gaitán, autor y productor detrás de Betty, Café con aroma de mujer y Hasta que la plata los separa? ¿Cómo lo mantienen presente en su día a día? L: Fernando Gaitán fue, y para mí sigue siendo, porque sus escritos están y estarán para la historia, un ser absolutamente excepcional en su talento, en su manera, en su visión de la vida normal, cotidiana. Cuando él se va de este plano, yo lo admiré muchísimo más. Cuando la gente empezó a contarme tantas historias, vi lo impresionante que fue para los creadores, humoristas, actores. Tenía una creatividad impresionante. Era un genio absoluto y un genio generoso. N: Esa palabra es importante porque si te das cuenta, Fernando amaba el talento de la gente. En vez de ser celoso y egoísta y guardarlo para él, al contrario, lo que hacía era impulsar a todos nosotros, que teníamos un talento para él importante, y empezó a desarrollar la serie. Si te das cuenta, en Betty no hay un protagonista ni hay un antagonista. Todos son protagonistas, todos tienen su pedazo grande en la historia. —¿Cómo vivieron el crecimiento profesional y la proyección internacional que les dio Betty, la fea? En tu caso, Natalia, también sos productora de Muertas de risa. N: Bueno, en mi caso, yo empecé como productora en 1991 gracias al talento y la maestría de mi mentora Fanny Mikey, argentina, hizo mucho por Colombia y por el teatro. Ella fue mi mentora en el 91. La plataforma de Betty me sirvió como trampolín para internacionalizar mi carrera y eso se lo agradezco a ese personaje, a Fernando, al director Mario Ribero, muchísimo, porque me dio la oportunidad de salir a otros mercados y para mí eso fue muy importante. Había hecho televisión desde 1983 y llegó el boom en 1999. Tenía 17 años haciendo televisión y no había podido romper la frontera. Betty me lo dio y hasta el día de hoy seguimos, por supuesto, con las nuevas temporadas que se han hecho de Prime Video y el teatro. Si nosotras no hubiéramos estado en esa serie, no sé si nuestro teatro hubiera podido cruzar frontera también. —¿Qué mensaje quieren dejar al público argentino que las recibirá en el teatro? L: Esperamos verlos el 20 de mayo en el Broadway y a todas las personas para poder estar ahí a las 20 horas con ustedes, respirando el mismo aire y compartiendo nuestro talento que es parte del agradecimiento que les tenemos por tanto amor. |
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