El Fortín y Rojo llegaban luego de arranques prácticamente idénticos y esa paridad se vio reflejada en el juego durante los primeros minutos. Con formaciones prácticamente espejadas, el mediocampo parecía ser el terreno donde desnivelar en la etapa inicial.
A los dos les costaba mucho generar peligro y muy poco recuperar la pelota. Manuel Lanzini se mostró muy activo en el equipo de Guillermo Barros Schelotto y fue un dolor de cabeza para Leo Godoy, que sufrió una lesión y tuvo que ser reemplazado antes de la primera media hora de juego. El sector derecho de Vélez era su principal fortaleza y el derecho su debilidad.
Diego Valdés, de poca participación en el local, tuvo una chance clara para abrir el marcador, pero no pudo aprovechar el centro atrás de Elías Gómez. Del lado del Rojo, el 1-0 estuvo a punto de llegar, pero Tomás Marchiori evitó lo que parecía ser un gol en contra de Thiago Silvero.
En el último rato del primer tiempo Vélez parecía estar más cómodo en la creación y la visita apostaba por saltear líneas para evitar así la presión. El partido no era bueno, pero la situación errática de ambas defensas ponía constantemente a ambos a un toque del mano a mano con el arquero rival.
A ninguno de los dos les dejó un buen sabor la etapa inicial. Buscaron y evitaron replegarse, pero las fallas en pases simples hicieron que cueste asociarse. Las mejores jugadas de ambos llegaron luego de recuperar alto y tras agarrar mal parado al rival.
A pocos segundos se comenzar el complemento fue nuevamente el chileno Valdés quien tuvo en sus pies una chance inmejorable, pero su definición displicente no logró abrir el marcador. La pinchó ante la salida del arquero, pero el remate fue tan débil que llegaron a despejar ante de que ingrese el balón.
Guillermo movió el bancó antes de los 15' del segundo tiempo porque no le gustaba lo que estaba viendo. Lanzini y Godoy salieron para darle lugar a dos pibes de 17 años: Simón Escobar y Thiago Aguirre. El presente de Vélez se vio reflejado en esa acción: apostar por chicos con un rodaje prácticamente nulo.
En la vereda de enfrente pasaban a estar cada vez más cómodos. El poco peso del ataque local le daba confianza al Rojo, que no generaba demasiado, pero no tenía demasiados problemas en Liniers.
A los 25', Joaquín García se inventó una jugada por derecha, llegó hasta el fondo y lanzó un centro perfecto que encontró prácticamente solo al chico Aguirre, que saltó y puso el 1-0. Segundo partido en Primera y debut en las redes para el tucumano.
Después del gol, el partido se volvió desprolijo. Dos equipos cansados, uno desesperado por el empate y otro repleto de inexperiencia para sostener un resultado favorable. El 1-1 y el 2-0 estaban igual de cerca.
Con el tiempo cumplido, Santiago Montiel llegó tarde y golpeó a Claudio Baeza y Rey Hilfer decidió no amonestarlo por segunda vez. El árbitro cerró así una mala noche, en la que falló en contra de ambos.
Vélez cerró el partido con muchos chicos en cancha y con algunas deudas en cuanto al fútbol, pero con un tercer triunfo en fila que parece hacer olvidar la ausencia de refuerzos, al menos desde los resultados.
Lo próximo para Vélez e Independiente
Por la cuarta fecha del Clausura, el Fortín visitará a Boca el próximo sábado en cancha de Huracán y el Rojo será local ante Platense el mismo día. En la quinta, el equipo de Guillermo recibirá a Defensa y el de Quinteros enfrentará a Lanús en la Fortaleza.
Lo mejor del triunfo de Vélez sobre Independiente