Las autoridades nacionales tienen planeado un encuentro en la Casa Rosada para comenzar a planificar los detalles. La ministra Alejandra Monteoliva viajará a Córdoba, una de las paradas del Santo Padre.
Hacía más de un mes que el Gobierno tenía la confirmación por parte del Vaticano de que el Papa León XIV va a visitar la Argentina, pero en la Casa Rosada y en el Palacio San Martín guardaron un estricto silencio para garantizar que la información fuera hecha pública por las autoridades eclesiásticas, cuando éstas lo consideraran, aunque las partes sí comenzaron a coordinar desde ese momento todos los preparativos.
A finales de junio, el Ministerio de Seguridad, que encabeza Alejandra Monteoliva, tuvo la primera avanzada junto a los representantes de la Santa Sede, que empezaron a analizar los lugares por los que pasará el líder religioso.
Fue a través de esas conversaciones que se decidió que, además de la ciudad de Buenos Aires, el líder de la Iglesia Católica también haga una escala en el partido bonaerense de Luján, centro religioso del país, y en Córdoba, que por su ubicación geográfica estratégica les permite a los fieles de otras provincias acercarse con más facilidad.
Durante esas semanas, se habló exclusivamente sobre cómo será el protocolo para cuidar a la comitiva y se estudiaron otras visitas o actos importantes que se hicieron en esos sitios, para tener como referencia a la hora de planificar este operativo, que se desarrollará entre el 8 y el 11 de noviembre.
Al ser una visita de Estado, el Papa se va a reunir también con el presidente Javier Milei y es posible que tenga además otras actividades oficiales.
Cómo consecuencia de este acontecimiento, la Nación conformó “un comando unificado“ junto a funcionarios porteños y cordobeses “con dedicación 100% a las necesidades y protocolos”.
De acuerdo con lo que precisaron fuentes al tanto de la cuestión, la primera reunión importante tras la confirmación de la llegada de León XIV se realizará la semana que viene en la Casa Rosada. En ese encuentro, algunos miembros del Gobierno involucrados en el tema, incluida Monteoliva, comenzarán a organizar el recibimiento y otros aspectos que todavía falta definir.
Previamente, más precisamente el lunes que viene, la titular de la cartera de Seguridad viajará a Córdoba para dialogar con su par provincial, Juan Pablo Quinteros.
De acuerdo con lo que precisaron desde el entorno del gobernador Martín Llaryora, ambos ministros están “trabajando desde hace varios meses en la coordinación” de este evento.
Distinto es el caso de la provincia de Buenos Aires, que hasta la fecha no fue contactada por la Casa Rosada, a pesar de que la procesión va a pasar por Luján.
De heChi, tal como anticipó este medio, el mandatario bonaerense, Axel Kicillof, modificó su agenda para poder estar en esa ciudad el día en el que la visite el Santo Padre.
El principal referente de la oposición tenía previsto para esa época un viaje a China para participar de una exposición internacional, pero decidió cancelar ese cronograma para poder estar en el país ante una eventual invitación de Su Santidad al acto que se realizará en la basílica de esa localidad, que es el epicentro de la fe cristiana en la Argentina y todos los años recibe a miles de creyentes.
“Con la Nación no hablamos porque aún no nos convocaron, sí lo hicimos con la Iglesia Católica. Son los únicos que se pusieron en contacto con nosotros, tanto el martes como el miércoles (día en el que se anunció formalmente la visita del Papa)”, detalló una fuente de la administración bonaerense.
No obstante, en el entorno de Kicillof consideran que “tarde o temprano van a tener que llamar, sí o sí”, porque para el operativo en Luján necesitarán inevitablemente la ayuda da las autoridades provinciales.
“El Papa viene a la Argentina, no a una provincia en particular, va a ir a diferentes lugares que tienen que ver con su misión pastoral. Ésta no es una visita política, ni vamos a hacer de esto una visita política“, sosotuvo recientemente el canciller, Pablo Quirno, durante una conferencia de prensa.
Si bien de la reunión en Casa Rosada no estaba previsto todavía que participaran representantes de la Conferencia Episcopal, esa es la institución que llevaba adelante los contactos con el Vaticano, por ser la máxima representante de la Santa Sede en el país.
“Ya estamos trabajando desde hace unos meses, principalmente con la Secretaría de Culto. Imagino que mucho del trabajo seguirá por ese canal”, detallaron desde esa entidad.
Hasta la fecha, ya se realizó “una tarea común con respecto a temas de seguridad, servicios y otros aspectos necesarios para la organización”, pero en los próximos meses se abordarán otras cuestiones importantes, como la agenda final de actividades.
Es probable, por otra parte, que de los preparativos también participe el ministro de Defensa, el teniente general Carlos Presti: “Todavía no nos avisaron nada, pero en términos generales, solemos colaborar en este tipo de cosas, sobre todo en lo que respecta al control del espacio aéreo”, remarcaron desde el entorno del funcionario.
El recuerdo de la visita frustrada del Papa Francisco y el cronograma hasta el momento
El Papa Francisco nunca pudo volver a la Argentina.
Desde la Iglesia Católica celebraron la histórica visita a la Argentina de otro Papa y anticiparon que durante su paso por la región, el líder religioso seguramente hará mención al legado de Francisco, quien nunca pudo volver a su tierra natal, a pesar de varios intentos.
“En su momento no se pudo concretar el viaje, porque sí estaba la intención, eso sí. No se pudo hacer por diversos motivos”, aseguraron desde la Conferencia Episcopal.
En este sentido, señalaron que León XIV “desde un primer momento manifestó que quería venir a América Latina, especialmente a Uruguay y a la Argentina, y después sumó a Peru por el hecho de que él ha estado muchos años como misionero allí“
Para la entidad, habrá durante su gira una “unión de este viaje con el Pontificado de Francisco, porque claramente hay una continuidad”.
Su Santidad visitará Montevideo, Paysandú y Florida del 6 al 8 de noviembre; Buenos Aires, Córdoba y Luján del 8 al 11 de noviembre; y Lima, Chiclayo, Cuzco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre.
El último líder católico que visitó el país fue Juan Pablo II, quien lo hizo en junio de 1982, en plena Guerra de Malvinas, y en abril de 1987, ya durante el gobierno democrático de Raúl Alfonsín.
