Un control remoto de televisor, DVD o decodificador puede convertirse en un mando para la computadora con ayuda de un receptor infrarrojo USB y un programa de configuración. La alternativa permite controlar el volumen, reproducir videos, navegar por la pantalla y manejar presentaciones sin necesidad de comprar un control nuevo.
Un viejo control remoto que quedó guardado en un cajón puede tener una segunda utilidad: convertirse en un dispositivo para manejar la computadora. Con unos pocos elementos y una configuración sencilla, es posible asignar sus botones a distintas funciones, sin necesidad de soldaduras ni conocimientos avanzados de electrónica.
La clave está en incorporar un receptor infrarrojo USB, ya que las computadoras convencionales no suelen contar con un sensor de este tipo integrado. El adaptador permite recibir las señales que emite el control y traducirlas en órdenes que la PC pueda ejecutar.
Qué se necesita para realizar la conversión
El procedimiento requiere tres elementos básicos:
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Un control remoto: puede pertenecer a un televisor, reproductor de DVD o decodificador, siempre que sus botones y su emisor infrarrojo funcionen correctamente.
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Un receptor infrarrojo USB: es el componente que recibe las señales del mando. Una de las opciones disponibles es Flirc USB, aunque también existen receptores genéricos compatibles con distintos sistemas operativos.
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Una computadora: puede utilizarse una PC de escritorio o una notebook.
Cómo configurar el control remoto
El primer paso consiste en conectar el receptor infrarrojo a un puerto USB disponible. Una vez que la computadora lo reconoce, hay que instalar el programa que permitirá vincular los botones del mando con las funciones deseadas.
Para el dispositivo Flirc se puede utilizar la aplicación oficial Flirc GUI. En computadoras con Windows también existen alternativas como AutoHotkey, mientras que en Linux puede utilizarse LIRC, según el tipo de receptor y la configuración elegida.
Una vez instalado el software, se selecciona el perfil de uso. El modo de reproductor multimedia permite controlar funciones como reproducir, pausar o modificar el volumen. El modo de teclado, en cambio, permite asignar acciones específicas, como las flechas de navegación, la tecla Enter o la barra espaciadora.
El proceso consiste en elegir una función en el programa, apuntar el control hacia el receptor USB y presionar el botón que se desea asociar. El sistema registra la señal infrarroja y la vincula con la acción seleccionada. El procedimiento se repite con cada botón que se quiera habilitar.
Para qué se puede utilizar
Una vez configurado, el control remoto puede servir para manejar reproductores de video, plataformas de streaming y presentaciones de diapositivas, entre otras aplicaciones compatibles con las teclas asignadas.
Para comprobar que funciona correctamente, basta con abrir un programa que utilice esas funciones y presionar los botones configurados. La computadora debería responder como si se estuviera utilizando el teclado.
El primer paso práctico consiste en conectar el receptor USB a un puerto libre de la computadora. (Gemini)
Una alternativa para quienes quieren construir su propio receptor
También existe la posibilidad de fabricar un sistema personalizado para quienes tienen conocimientos básicos de electrónica y programación.
Para ello se puede utilizar una placa Arduino Pro Micro o Raspberry Pi Pico, junto con un sensor infrarrojo como el TSOP4838. Mediante el entorno Arduino IDE y la biblioteca IRremote, es posible leer los códigos emitidos por el control y convertirlos en comandos de teclado que la computadora recibe a través del USB.
Esta opción requiere más trabajo técnico que utilizar un adaptador comercial, pero ofrece mayor flexibilidad para personalizar el funcionamiento del dispositivo.
Así, un control remoto en desuso puede transformarse en una herramienta práctica para manejar la computadora a distancia y aprovechar un accesorio que, de otro modo, probablemente quedaría olvidado.
