El PJ conmemorará el 17 de octubre con actos separados y fuertes diferencias entre el kirchnerismo, el sector que responde a Axel Kicillof y otros espacios del justicialismo. Las tensiones también atraviesan a los gobernadores, los intendentes y la dirigencia sindical, mientras crece la discusión por el liderazgo y las candidaturas para 2027.
El peronismo se prepara para conmemorar el Día de la Lealtad, una de las fechas más representativas de su historia, en medio de una interna que profundiza las diferencias entre sus principales dirigentes. El próximo 17 de octubre habrá distintas convocatorias, sin una actividad que reúna a todas las corrientes del Partido Justicialista (PJ).
La disputa más visible enfrenta a los sectores cercanos a Cristina Fernández de Kirchner con el espacio político del gobernador bonaerense, Axel Kicillof. A esas diferencias se suman las estrategias de otros referentes, como Máximo Kirchner y Sergio Massa, que todavía no confluyen en una agenda común.
Cristina Kirchner y Kicillof, en el centro de la disputa
Una parte del kirchnerismo se concentrará en San José 1111, donde Cristina Kirchner cumple prisión domiciliaria, para expresar su respaldo a la exmandataria y reclamar su libertad.
La tensión con Kicillof aumentó después de las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, sobre el alcance de una decisión del Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas vinculada con la situación judicial de Cristina Kirchner.
Dirigentes cercanos a la expresidenta cuestionaron esas declaraciones y apuntaron también contra el gobernador. Entre ellos, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, y la diputada nacional Vanesa Siley, quienes defendieron el liderazgo de Cristina dentro del peronismo.
En ese contexto, Kicillof encabezará un acto propio en el polideportivo de González Catán, partido de La Matanza, junto con referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), gremios y organizaciones sociales que acompañan su construcción política.
Máximo Kirchner viajará a Chaco y crecen las diferencias internas
El diputado nacional Máximo Kirchner no participará de la convocatoria en San José 1111. Tiene previsto viajar a Chaco para reunirse con dirigentes e intendentes locales y compartir el acto central del peronismo provincial junto con el exgobernador Jorge “Coqui” Capitanich.
Sus recorridas por distintas provincias son interpretadas dentro del PJ como parte de una estrategia para ampliar su presencia política en el interior del país, en un escenario marcado por las diferencias con Kicillof y la situación judicial de su madre.
La discusión también está vinculada con las candidaturas para 2027 y con la posibilidad de que el gobernador bonaerense busque competir por la Presidencia. Mientras algunos sectores impulsan su proyecto nacional, otros cuestionan su liderazgo y su estrategia política.
Massa, la CGT y los gobernadores tendrán agendas separadas
La fragmentación también se reflejará en otros espacios del justicialismo. Sergio Massa todavía no definió su participación en los actos del 17 de octubre, mientras que la conducción de la CGT organizará una actividad propia.
Por su parte, Juan Grabois no tiene previsto sumarse a las convocatorias y concentra sus esfuerzos en la organización de un foro de la Fundación para el Desarrollo Humano.
En el interior del país también habrá celebraciones con características propias. En La Rioja, La Pampa y Formosa se preparan actos centrales, aunque las disputas locales muestran que las diferencias no se limitan a la provincia de Buenos Aires.
En La Pampa, por ejemplo, las tensiones entre el gobernador Sergio Ziliotto y el exmandatario Carlos Verna también condicionan la organización de las actividades y las discusiones sobre la sucesión provincial.
Axel Kicillof y Carlos Bianco fueron muy cuestionados por el cristinismo durante los últimos día.
La unidad, el principal desafío del PJ
A pocos días de una fecha históricamente asociada con la movilización y la identidad peronista, las distintas corrientes del partido avanzan con convocatorias separadas y sin un acuerdo integral.
Las diferencias abarcan el liderazgo del espacio, la situación judicial de Cristina Kirchner, el armado territorial y las aspiraciones presidenciales para 2027. Aunque algunos dirigentes sostienen la necesidad de alcanzar una unidad que permita construir una alternativa al gobierno de Javier Milei, todavía no se observa una estrategia compartida entre todos los sectores.
El Día de la Lealtad volverá así a funcionar como una muestra del estado de la interna peronista y de las dificultades que enfrenta el partido para compatibilizar sus distintas agendas políticas.
