La reunión entre Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y otros dirigentes abrió una nueva etapa de diálogo, aunque persisten las dudas sobre las PASO, el vínculo entre Kicillof y Cristina Kirchner y la estrategia electoral para 2027.
La reciente reunión entre las principales figuras del peronismo permitió despejar una primera incógnita: las distintas corrientes del espacio están dispuestas a sentarse en una misma mesa para discutir una estrategia común de cara a 2027.
El encuentro entre Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner y otros dirigentes fue interpretado como una señal de unidad después de años de fuertes enfrentamientos internos. Sin embargo, la foto conjunta no resolvió las diferencias de fondo y dejó varios interrogantes abiertos sobre el futuro del espacio.
La posibilidad de construir una candidatura mediante consenso, una PASO o una interna partidaria aparece como uno de los principales desafíos. Lo que quedó planteado es que ninguna de las principales vertientes parece dispuesta a competir completamente separada del resto.
PASO, internas y la definición de una candidatura
Uno de los puntos centrales de la reunión fue la posibilidad de recurrir a una PASO para definir la candidatura nacional del peronismo.
La alternativa permitiría legitimar al candidato a través del voto, pero todavía existe incertidumbre sobre si el Gobierno contará con los votos necesarios para suspender o eliminar las PASO.
En caso de que finalmente no haya elecciones primarias, aparece como alternativa una interna partidaria abierta, aunque genera reparos dentro del propio espacio por las dificultades logísticas y la necesidad de establecer qué padrones se utilizarían.
El senador Sergio Uñac continúa planteando esta última opción como una herramienta para resolver las diferencias internas.
El jefe del bloque peronista en el Senado, José Mayans, también destacó el camino hacia la unidad: “Estamos trabajando en la estrategia de unidad de todo el movimiento nacional y popular para las próximas elecciones. Es el puntapié inicial para construir la unidad de todo el movimiento justicialista”.
La relación entre Kicillof y Cristina Kirchner sigue siendo un problema
Uno de los principales interrogantes continúa siendo el vínculo entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner.
Ambos no se reúnen desde octubre del año pasado y, según el material, actualmente no existe una posibilidad concreta de que mantengan un encuentro personal. Kicillof estaría dispuesto a conversar cuestiones puntuales vinculadas con el conjunto de la fuerza política, mientras continúa trabajando en paralelo con el Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
Durante la cumbre, Máximo Kirchner y Kicillof tuvieron un abrazo y, según Mayans, mantuvieron un buen trato. Sin embargo, el encuentro no habría modificado sustancialmente la relación entre ambos sectores.
Las diferencias personales y políticas siguen presentes. Desde el entorno de Kirchner persiste el reproche por lo que consideran una traición hacia Cristina Kirchner, mientras que Kicillof mantiene sus cuestionamientos por las dificultades que, según su sector, sufrió su gobierno debido a las disputas internas.
El desafío será mantener una convivencia política que permita avanzar en acuerdos pese a una relación personal deteriorada.
Cristina Kirchner jugará un rol importante en la discusión nacional del peronismo. (@marielfmoreno1)
La estrategia en las provincias
Otro de los desafíos será coordinar una estrategia común frente al calendario de elecciones provinciales desdobladas que se desarrollará antes de las elecciones nacionales de 2027.
La conducción nacional deberá definir a qué candidatos respaldar en cada distrito y tratar de evitar que las disputas internas del peronismo se trasladen a las elecciones locales.
Para el sector de Kicillof, además, resulta fundamental ampliar el espacio mediante acuerdos con fuerzas provinciales que actualmente se encuentran fuera de Fuerza Patria.
En ese esquema aparecen sectores como el peronismo cordobés de Martín Llaryora, el radicalismo correntino de los hermanos Valdés, el gobierno de Chubut encabezado por Ignacio Torres y el oficialismo misionero conducido en su mayoría por Hugo Passalacqua.
Uñac comparte la idea de ampliar el espacio, aunque desarrolla su estrategia desde una posición diferente, vinculada a su actividad como senador.
El desafío de acercar a gobernadores distanciados
La situación de los gobernadores peronistas que se alejaron del armado nacional también representa un desafío.
El riojano Ricardo Quintela ya planteó su intención de trabajar para acercar nuevamente a sus colegas de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y Catamarca, Raúl Jalil, quienes durante los últimos años mantuvieron una relación de mayor cercanía con Javier Milei.
Mientras el cristinismo pretende mantener distancia con ambos gobernadores, otros sectores del peronismo consideran necesario alcanzar acuerdos pragmáticos para que vuelvan a integrarse al armado nacional y abandonen eventuales alianzas tácticas con La Libertad Avanza.
La cumbre permitió mostrar que el diálogo entre las distintas corrientes es posible, pero todavía quedan numerosas diferencias por resolver. La definición de las PASO, el vínculo entre Kicillof y Cristina Kirchner, los acuerdos provinciales y la incorporación de sectores alejados del armado nacional serán algunas de las claves de los próximos meses.
La señal de unidad puede convertirse en el comienzo de una nueva etapa para el peronismo, aunque su consolidación dependerá de la capacidad de sus principales dirigentes para transformar la foto de la reunión en acuerdos políticos concretos.
