Ana Marzotti de Bruni Beach apuesta a su cuarta temporada de playa, junto a su marido capitaliza la experiencia vivida y pone toda su voluntad para mejorar año tras año. Ella también entiende acerca de la importancia del Enduro de Invierno.
“Es hermoso trabajar en la playa sobre todo si a uno le gusta, junto a mi esposo que somos socios en este emprendimiento somos gastronómicos y ante todo nos gusta el servicio entonces es como un conjunto de cosas”, esto tiene que ver con una condición del buen anfitrión. Ellos venían de Buenos Aires con un local con muchos empleados, trabajando de lunes a lunes con un agotamiento mental tremendo. “Pensamos en el verano donde uno empieza y termina pero, es muy intenso, es tremendo el desgaste físico que hay. Nos queda un poco corto. Nosotros ya empezamos con la temporada con algunos ajustes que hay que hacer, por ejemplo yo ya empiezo con la reventa de carpas, empezamos a poner a punto el negocio y comenzamos a recontratar a los empleados. La temporada cuesta para que arranque pero depende de la dinámica del año, el año pasado comenzó un poco más tarde. Nosotros recién para el 25 de diciembre comenzamos a tener movimiento. Es corto son 20 días de enero y luego hay que remarla. Cuesta, estamos casi en Pinamar Norte”, detalla. La mayoría del conocimiento viene de la gastronomía “que todo lo que es sombra es un aprendizaje”. Quienes trabajan en la playa, como en el caso de quienes manejan Bruni Beach es lograr que las vacaciones se conviertan en un momento grato. En relación al Enduro de Invierno, Ana entiende que es un evento que nos sirve a todos. Además afirma: “Que todo lo que sea trabajo lo recibo de manera positiva. Me parece que esto no solo nos ayuda desde lo laboral, se trata de impacto positivo para todo lo que es Pinamar y que nos conozcan en otro momento del año. Está buenísimo.
