El episodio ocurrió en el CPEM 68 durante el turno tarde. La docente debió acudir al hospital para constatar las lesiones y la institución activó protocolos de intervención y acompañamiento.
Una situación de violencia generó preocupación en la comunidad educativa de Villa La Angostura, Neuquén, luego de que una estudiante fuera descubierta consumiendo marihuana dentro de un baño del CPEM 68 y agrediera físicamente a la vicedirectora cuando la autoridad intentó intervenir.
El hecho ocurrió el martes 11 de agosto, durante el turno tarde. Según informaron desde el Consejo Provincial de Educación (CPE), la directiva encontró a la adolescente en uno de los baños de la institución y, al intentar detener el consumo y llamarle la atención, la estudiante reaccionó golpeándola.
Tras la agresión, la vicedirectora fue atendida en el hospital local, donde recibió asistencia médica y se constataron las lesiones.
La escuela activó los protocolos
Luego del episodio, las autoridades educativas pusieron en marcha los mecanismos previstos para este tipo de situaciones, con el objetivo de resguardar tanto a la estudiante como a la trabajadora.
Desde el CPE señalaron que se activó la red local correspondiente al nivel secundario y que se comenzó a trabajar junto con el equipo de gobierno institucional y las asesoras pedagógicas del establecimiento.
También intervino el Equipo de Apoyo y Orientación Profesional a las Instituciones Educativas (EAOPIE), mientras que el supervisor de Educación Media, Manuel Antuña, coordinó acciones con la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF) de la Municipalidad de Villa La Angostura para acompañar a la adolescente y a su familia.
El viernes pasado se realizó una reunión interinstitucional para analizar lo ocurrido, con participación de representantes de la Defensoría, la dirección del CPEM 68, DINAF y autoridades educativas.
Preocupación en la comunidad educativa
La situación generó inquietud entre integrantes de la comunidad escolar, especialmente por el ingreso de la sustancia al establecimiento y por la reacción violenta de la estudiante frente a la intervención de la autoridad.
Desde la institución señalaron que, además de las medidas correspondientes, comenzaron a trabajar con los alumnos para reflexionar sobre lo ocurrido, fortalecer los vínculos y promover una convivencia respetuosa.
En un comunicado dirigido a las familias, las autoridades calificaron el episodio como “una situación de especial gravedad” y remarcaron que se están llevando adelante acciones de manera articulada para garantizar el cuidado y la seguridad de estudiantes y docentes.
La escuela también pidió a las familias acompañar y dialogar con sus hijos sobre la importancia del respeto y la comunicación dentro del ámbito educativo.
Por el momento, las intervenciones continúan por las vías institucionales correspondientes, mientras se busca abordar tanto la situación de la estudiante como las consecuencias que el episodio tuvo en la comunidad educativa.
