El japonés Toshisuke Kanazawa continúa compitiendo a los 90 años y acaba de conquistar su 19.º título en el Campeonato Nacional de Fitness para Veteranos de Japón. Su preparación combina entrenamiento de fuerza, períodos prolongados de recuperación y una alimentación vegetariana basada en arroz integral, natto y miso.
La historia de Toshisuke Kanazawa en el fisicoculturismo comenzó cuando tenía 20 años, en una época en la que la disciplina todavía no tenía una presencia extendida en Japón.
Antes de dedicarse a las pesas, había competido como nadador, pero el entrenamiento de fuerza se convirtió posteriormente en el eje de su actividad deportiva.
Su primer gran título llegó en 1960, cuando tenía 24 años y ganó el certamen Mr. Japan. Tres años después, en 1963, volvió a imponerse en la competencia y consiguió su segunda corona nacional.
Más adelante también participó en torneos internacionales. En 1967 terminó cuarto en el IFBB Universe, una competencia mundial organizada por la Federación Internacional de Fisicoculturismo y Fitness.
Un retiro y un regreso impulsado por su esposa
A los 34 años, cuando ya era campeón nacional, Kanazawa decidió retirarse de las competencias. Durante aproximadamente 16 años se mantuvo alejado de los torneos y de las rutinas de alto rendimiento.
La situación cambió antes de que cumpliera 50 años. Su esposa atravesaba problemas de salud y él recordó que disfrutaba verlo competir. A partir de entonces, regresó al gimnasio, modificó su alimentación y volvió a participar en competencias.
Esa segunda etapa de su carrera estuvo marcada por sus participaciones en las categorías Masters, destinadas a atletas de mayor edad, y por nuevos títulos.
A los 57 años, por ejemplo, ganó un campeonato Masters dentro de una división para fisicoculturistas mayores de 40 años.
Cómo entrena a los 90 años
La preparación actual de Kanazawa es diferente de la que realizaba durante su juventud. En sus primeras décadas llegó a entrenar hasta seis horas diarias, mientras que con el paso del tiempo redujo la duración de las sesiones y aumentó la importancia de la recuperación.
Actualmente, sus entrenamientos pueden extenderse hasta tres horas por día e incluyen ejercicios de fuerza, práctica de poses y trabajo de control corporal.
En el fisicoculturismo, las poses son una parte fundamental de las competencias, ya que permiten al jurado evaluar aspectos como el desarrollo muscular, la simetría y la capacidad del atleta para exhibir su físico.
La hipertrofia muscular consiste en el aumento del tamaño de las fibras musculares como consecuencia de estímulos físicos sostenidos, acompañados por alimentación y descanso.
Kanazawa puede dejar hasta siete días de recuperación antes de volver a trabajar un mismo grupo muscular, una estrategia que busca limitar la sobrecarga sobre músculos, tendones y articulaciones.
También incorpora estiramientos diarios para mantener la movilidad articular y utiliza aceites naturales para preservar la elasticidad de la piel. Estas prácticas forman parte de su preparación personal y no constituyen una fórmula universal para entrenar en edades avanzadas.
Una alimentación sin carne ni pescado
La alimentación es otro de los pilares de su preparación. Cuando retomó los entrenamientos intensivos, Kanazawa eliminó de su dieta la carne, el pescado, el alcohol y el tabaco.
Su alimentación se basa principalmente en productos habituales de la cocina japonesa, entre ellos arroz integral, natto y sopa de miso.
El arroz integral aporta carbohidratos complejos, mientras que el natto, elaborado a partir de soja fermentada, ocupa un lugar importante por su contenido de proteínas. También contiene vitamina K2, un nutriente relacionado con procesos vinculados con la salud ósea y vascular.
Otro alimento presente en su dieta es la sopa de miso con huevo. El miso es una pasta fermentada que generalmente se elabora a partir de soja, mientras que el huevo aporta aminoácidos esenciales necesarios para la formación de proteínas y la reparación de tejidos.
Kanazawa también evita los productos ultraprocesados y mantiene una alimentación principalmente de origen vegetal como parte de su preparación deportiva.
El título número 19 a los 90 años
El logro más reciente de Kanazawa llegó el 30 de agosto, cuando ganó la categoría para competidores de 85 años o más del Campeonato Nacional de Fitness para Veteranos de Japón, disputado en Hiroshima.
Con esa victoria alcanzó 19 títulos a lo largo de su carrera, entre campeonatos de Mr. Japan y competencias Masters.
A los 86 años ya había establecido otro registro al participar en el Campeonato de Fisicoculturismo de Japón, convirtiéndose en el competidor de mayor edad en subir a ese escenario.
Sobre su continuidad en la disciplina, el japonés expresó a Kyodo News: “Todavía no estoy ni cerca de la línea de meta. Es importante seguir fijándose objetivos y asumiendo desafíos, sin importar la edad que tengas”.
Una meta que consiguió cumplir
Antes de llegar a los 90 años, Kanazawa había contado a NHK cuál era uno de sus objetivos: “Quiero competir hasta que tenga 90 años”.
También expresó su deseo de convertirse en un ejemplo para otras personas mayores y mantenerse saludable hasta los 100 años.
Con su reciente victoria en Hiroshima, aquella primera meta ya quedó cumplida. A los 90 años, el fisicoculturista japonés continúa compitiendo y suma 19 títulos, respaldado por una preparación en la que combina fuerza, recuperación y una alimentación vegetariana.
