El proyecto busca transformar en autovía el corredor que une Mar del Plata con Necochea. La Provincia realiza relevamientos de la calzada, estudios de tránsito, ambientales y de posibles expropiaciones, con la intención de tener el proyecto prácticamente terminado hacia fin de año.
La Dirección de Vialidad de la provincia de Buenos Aires comenzó a trabajar en el proyecto para transformar en autovía la Ruta Provincial 88, una obra reclamada desde hace años y que volvió a cobrar fuerza debido a la sucesión de siniestros viales graves y fatales registrados en el corredor.
El subadministrador general de Vialidad, Hernán César Izurieta, confirmó que el objetivo es que el proyecto para el tramo entre Mar del Plata y Necochea quede “prácticamente terminado” hacia fines de este año.
La decisión fue impulsada por el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, Gabriel Katopodis, luego de una reunión con familiares de una persona fallecida en un accidente ocurrido en la ruta.
A partir de esa instrucción, los equipos técnicos comenzaron con los estudios necesarios para determinar cómo se realizará la obra y cuál será su costo.
Relevamientos de la ruta y estudios técnicos
Una de las primeras tareas consiste en analizar el estado de la calzada existente. Para ello, Vialidad utilizó un utilitario equipado con tecnología específica que permite obtener información detallada del pavimento.
Mediante sensores láser se realizan registros cada 20 metros, con los que se pueden identificar el ancho de la calzada, deformaciones y otras características de la superficie.
En paralelo, los técnicos analizan las posibles expropiaciones necesarias para duplicar la traza, además de estudiar el tránsito actual y proyectado y las condiciones ambientales del corredor.
Izurieta explicó que se trata de un proceso técnico que requiere tiempo y planificación. “No son dos líneas que se hacen en dos días”, señaló, aunque ratificó la intención de llegar a fin de año con el proyecto definido.
Una obra de casi 100 kilómetros
La transformación de la Ruta 88 implicaría la construcción de una nueva vía a lo largo de aproximadamente 100 kilómetros, lo que supone una inversión de gran magnitud.
Una vez finalizado el proyecto ejecutivo, el siguiente desafío será conseguir los recursos para llevar adelante la obra. Desde Vialidad reconocieron que el financiamiento provincial no sería suficiente, por lo que será necesario recurrir a instrumentos de crédito internacional.
La Provincia tomó como referencia otros proyectos de infraestructura vial, entre ellos los trabajos actualmente en ejecución sobre la Autovía 11, aunque la escala de la intervención sobre la Ruta 88 representa un desafío considerable.
El equipo técnico de Vialidad recorrió el tramo entre Necochea y Mar del Plata con sensores láser para obtener información precisa sobre el estado de la calzada.
Los riesgos de una ruta de mano y contramano
Desde Vialidad también analizaron las características que contribuyen a la peligrosidad del corredor.
Izurieta señaló que uno de los principales factores es que la Ruta 88 actualmente funciona como una vía de mano y contramano, a lo que se suma la circulación de numerosos camiones.
Los vehículos de carga suelen desplazarse a menor velocidad que los automóviles, generando filas de vehículos que esperan oportunidades para realizar sobrepasos. Según explicó el funcionario, detrás de un camión pueden acumularse tres o cuatro vehículos, aumentando el riesgo durante las maniobras.
La futura autovía apunta precisamente a separar los sentidos de circulación y reducir los riesgos asociados a los sobrepasos, aunque todavía resta completar el proyecto, definir su costo y conseguir el financiamiento necesario para comenzar la construcción.
