Sarah Pabst, la fotógrafa que realizó los retratos de Cristina Fernández de Kirchner para el diario estadounidense The Washington Post, reveló detalles del encuentro y del trabajo que llevó adelante en el domicilio de la exmandataria, ubicado en la ciudad de Buenos Aires.
Durante una entrevista radial, Pabst explicó cómo recibió la propuesta, cuánto duró la producción y cuáles fueron las condiciones para realizar las fotografías. Además, aseguró que no existió un acuerdo previo sobre el contenido de la entrevista y que la expresidenta no tuvo acceso anticipado al material.
Una producción que duró poco más de una hora
Pabst contó que inicialmente recibió una propuesta para realizar fotografías destinadas a una nota periodística, pero que desconocía quién sería la protagonista.
“Me llamaron para si podía sacar una foto para una nota. No sabía de qué se trataba. Después me dijeron que era Cristina”, recordó.
El encuentro se realizó en el departamento de la expresidenta y coincidió con la entrevista que llevó adelante la periodista de The Washington Post. Según detalló la fotógrafa, toda la producción duró poco más de una hora.
“Fuimos, sacamos la foto e hicimos la entrevista y fue como una hora y algo”, relató.
También aclaró que Cristina Kirchner no pudo revisar previamente las imágenes ni leer el reportaje antes de su publicación. “Ella tampoco vio las fotos antes de la publicación ni leyó la entrevista ni nada”, aseguró.
Las restricciones judiciales para fotografiar la vivienda
Uno de los aspectos que Pabst explicó estuvo relacionado con las limitaciones para mostrar determinados sectores del departamento.
La fotógrafa señaló que no podían utilizar demasiados planos abiertos que permitieran observar en detalle el interior de la vivienda. Sin embargo, aclaró que esas restricciones no habían sido impuestas por Cristina Kirchner, sino que respondían a disposiciones del juzgado.
En ese sentido, sostuvo que la expresidenta no le estableció condiciones particulares para realizar su trabajo y que pudo desarrollar la producción con tiempo suficiente.
Pabst también describió el estilo visual que buscó para los retratos y destacó el uso de los contrastes como parte de su propuesta fotográfica. “Me gusta la luz y la sombra”, explicó.
Cómo se eligieron las fotografías publicadas
La selección definitiva de las imágenes quedó en manos del equipo de edición fotográfica de The Washington Post.
Pabst explicó que su tarea consistió en enviar una preselección de fotografías para que los editores del diario eligieran cuáles acompañarían la entrevista.
“Mando una preselección y de esa preselección el diario elige los cinco o, en ese caso, dos, tres retratos que quieren publicar”, detalló.
Además, señaló que la editora responsable eligió como imagen principal una fotografía que también estaba entre sus preferidas.
La fotógrafa descartó la existencia de acuerdos previos con la exmandataria sobre los temas de la entrevista.
El vestuario y los detalles de la sesión
La fotógrafa también fue consultada por la ropa que utilizó Cristina Kirchner durante la producción. Al respecto, aclaró que la expresidenta ya llevaba puesto el mismo conjunto con el que apareció en los retratos cuando comenzó el encuentro.
“Cuando entramos ya estaba vestida así”, explicó.
La sesión fotográfica acompañó la entrevista internacional que generó repercusiones por las declaraciones de Cristina Kirchner sobre una eventual candidatura presidencial, sus cuestionamientos al Gobierno de Javier Milei y su situación judicial.
Con su relato, Pabst aportó detalles sobre el detrás de escena de una producción periodística que combinó una entrevista en profundidad con retratos realizados en el domicilio de la expresidenta.
