Japón puso en marcha un plan de emergencia para reforzar su seguridad informática, luego de una serie de ataques que expusieron información personal de millones de personas y afectaron a compañías y organismos públicos.
La iniciativa fue presentada el 6 de noviembre de 2026 por la primera ministra, Sanae Takaichi, junto a sus ministros. El paquete contempla una inversión inicial de 10.000 millones de yenes, equivalente a aproximadamente 63 millones de dólares, que saldrá de la reserva presupuestaria del año fiscal 2026.
De ese presupuesto, unos 2.000 millones de yenes se destinarán a identificar vulnerabilidades en los sistemas estatales mediante inteligencia artificial. Otros 4.100 millones financiarán equipos y capacitación policial para investigar ataques, mientras que 3.800 millones reforzarán la seguridad informática de la Agencia Digital.
Equipos especializados para combatir a los hackers
Uno de los principales componentes del plan será la creación de un grupo de especialistas de alto nivel, denominado top gun, que tendrá la misión de realizar pruebas de penetración, simular ataques informáticos y detectar debilidades en las redes para fortalecer sus defensas.
El equipo estará a cargo del Ministerio de Economía, Comercio e Industria y se espera que quede constituido hacia fines de noviembre.
También se conformará un grupo de respuesta rápida, integrado por expertos del sector público y privado, para asistir a las empresas que sufran ciberataques. Otro equipo trabajará de manera preventiva con compañías consideradas vulnerables, con el objetivo de mejorar sus sistemas de protección antes de que sean atacadas.
Japón podrá ingresar a los servidores de los atacantes
Una de las medidas más importantes contempla la posibilidad de acceder de forma preventiva a los servidores utilizados por los ciberdelincuentes para neutralizar las amenazas. Esta estrategia, conocida como defensa cibernética activa, fue habilitada por una legislación que entró en vigor en octubre.
La normativa permite que las autoridades, incluida la Policía y las Fuerzas de Autodefensa, puedan ingresar de manera remota a computadoras utilizadas para ejecutar ataques e inutilizarlas.
En caso de que una amenaza represente un riesgo grave para la seguridad nacional, se desplegará un equipo integrado por representantes de la Oficina Nacional de Ciberseguridad, la Policía Nacional y el Ministerio de Defensa, entre otros organismos.
Japón plantea que su equipo de élite asista a empresas que sufran ciberataques. (Imagen Ilustrativa)
Cooperación internacional y desarrollo de inteligencia artificial
El paquete también contempla una mayor cooperación con empresas tecnológicas extranjeras y desarrolladores de inteligencia artificial avanzada. El objetivo es acceder a información actualizada sobre vulnerabilidades informáticas y mejorar la capacidad de respuesta ante nuevas modalidades de ataque.
Además, el Gobierno buscará que las empresas que administran datos personales eliminen aquella información que ya no necesitan conservar, como parte de las medidas para reducir los riesgos de exposición.
La decisión llega después de una serie de incidentes que afectaron a distintos sectores de Japón, desde el transporte y el comercio hasta servicios vinculados con la prevención de desastres. Entre los casos mencionados se encuentra el ataque contra el proveedor de internet GMO Internet Group, cuyos responsables habrían exigido un rescate.
Con este paquete, el Gobierno de Takaichi busca fortalecer la coordinación entre el Estado y las empresas privadas, acelerar la asistencia a las organizaciones afectadas y alcanzar uno de los niveles de ciberseguridad más altos del mundo.
