El Senado de la provincia de Buenos Aires aprobó la ley que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación el histórico Cine Gloria de Dolores, con el objetivo de destinar el inmueble a la Municipalidad y avanzar con su recuperación.
El proyecto fue promovido por la diputada Marcela Basualdo y ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados. La aprobación de la Cámara alta representa un paso indispensable para concretar la iniciativa, que contempla la creación de un espacio cultural.
El edificio está ubicado en la intersección de las calles Belgrano y Castelli, frente a la Plaza Castelli, y había sido declarado Bien Patrimonial Cultural por el Concejo Deliberante de Dolores.
La historia del Cine Gloria
El histórico edificio fue inaugurado el 1 de abril de 1938 y, con el paso de los años, se convirtió en uno de los íconos de la identidad dolorense.
Su construcción estuvo bajo la dirección de Emilio Schemisser y era propiedad de Alberto Ortiz Barquin. La primera concesión fue otorgada a la firma marplatense Gutiérrez y Landeta.
El cine funcionó hasta 1990, tuvo una breve reapertura en 1994 y cerró definitivamente sus puertas en 1997. Poco después, el inmueble pasó a funcionar como supermercado.
Desde hace varios años, un grupo de vecinos impulsa su recuperación para que el edificio vuelva a formar parte del patrimonio cultural de la ciudad.
La celebración del intendente Juan Pablo García
El intendente Juan Pablo García celebró la aprobación de la ley y destacó el avance de las gestiones para recuperar el histórico inmueble.
“¡Una caricia al corazón de nuestra identidad! Después de dos años de gestiones, logramos que la Legislatura bonaerense apruebe el proyecto para recuperar nuestro querido Cine Gloria. Un paso fundamental para avanzar con ese sueño que tantos dolorenses compartimos”, expresó.
Además, señaló: “Escuchamos a los vecinos y trabajamos para que este lugar, lleno de historias y recuerdos, vuelva a ser parte de la vida de nuestra ciudad. ¡Qué lindo es seguir dando pasos para recuperar lo que queremos!”.
Con la aprobación legislativa, la iniciativa cuenta con una herramienta legal fundamental para avanzar con la expropiación y la posterior puesta en valor del antiguo cine, con la intención de convertirlo en un espacio cultural para la comunidad.
